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Los
cachorros huérfanos (perros y gatos) son
aquellos que carecen de atención materna
suficiente para sobrevivir, esto puede ser
porque la madre produce muy poca cantidad de
leche o en extremo nada (agalactia), accidente,
muerte, etc.; entre el momento del nacimiento y
el destete 1 ½ mes de vida. En estas
circunstancias es preciso proporcionar un
equilibrio apropiado de los nutrientes
esenciales y satisfacer a la vez las necesidades
alimenticias especiales del cachorro que
normalmente brinda la madre, además de
temperatura, seguridad y estimulación social.
Esta tarea puede estar a cargo de una nodriza o
una persona.
Nutrición:
Cuando un cachorro nace, su sistema inmune no
está totalmente desarrollado. Por ello, es
fundamental que ingiera el calostro en las
primeras 12 horas de vida , el cual es la
primera secreción láctea de los mamíferos
después del parto.
El calostro es una fuente rica de proteínas
transmitidas por la madre para protegerlos de
determinadas enfermedades infecciosas, además
estimula al buen funcionamiento
gastrointestinal; los cachorros pueden absorber
los anticuerpos del calostro hacia su sistema
sanguíneo a través del intestino solamente en
las primeras 12 – 48 horas de nacido.
Posteriormente
deben ser alimentados en forma artificial
adecuada. Si la hembra no puede alimentarlos
deberá dárseles leche especial formulada para
cachorros a través de biberón, jeringas o vía
tubo nasofaringeo. Este último se debe dejar a
expertos debido al riesgo de “falsa vía”,
significa que si el procedimiento se hace
incorrectamente el líquido puede irse hacia
pulmones y producir neumonía con graves
consecuencias.
Existen preparados comerciales que están
nutricionalmente balanceados para satisfacer las
necesidades de los cachorros. También hay
recetas caseras pero estas no están
perfectamente balanceadas, de todos modos pueden
suplir a las otras en caso de no poder ser
obtenidas.
La alimentación es lo más importante y esta debe
ser con un biberón especial para cachorros o en
su defecto utilizar uno para recién nacido con
un orificio que permita que gotee con lentitud,
se deben mantener siempre muy limpios. Las
primeras 48-72 horas deben ser alimentados cada
dos horas, la cantidad varía según la raza y el
tamaño; en la primera semana de vida se
recomienda dar entre 13-15 ml/100g de peso. La
segunda semana 17-20 ml/100 g de peso. Estas
cantidades se dan en proporciones iguales
divididas en cinco o seis veces al día. Los
cachorros necesitarán expulsar el aire durante y
luego de ser alimentados a través de un golpeteo
sobre su espalda. Para la tercera semana deberá
comenzar a combinar la alimentación con papilla
para cachorros Pro Plan Puppy o Dog Chow
Cachorro SST en los perros y para los gatitos
Pro Plan Kitten o Cat Chow Gatitos, mezclado con
agua tibia. Para la cuarta semana, la papilla
debe darse 4 veces al día eliminando poco a poco
el amamantamiento con el biberón o tubo. Por las
noches puede reducirse o hasta eliminarse. A la
sexta semana de vida ya puede comer el alimento
para cachorro completamente seco y suficiente
agua fresca.
Higiene:
Un cachorro recién nacido es incapaz de orinar o
defecar, ya que todavía no se ha desarrollado el
músculo que realiza estas funciones. Por lo que
debe ser estimulado para orinar y defecar,
normalmente esto lo hace la madre lamiendo la
zona anal y genital del cachorro. En los
cachorros huérfanos deben ser estimulados
después de cada alimento, esta maniobra se hace
humedeciendo un pedazo de algodón o hisopo,
frotando suavemente sobre la zona anal y genital
durante 1 a 3 minutos. Es importante observar el
color y la consistencia, ya que nos puede
indicar sobre la salud de nuestro cachorro. Esta
estimulación debe hacerse desde el primer día
hasta los 21 días de nacido, a partir de esa
fecha los cachorros ya controlan sus necesidades.
Ambiente:
Los
perros y gatos recién nacidos no pueden regular
su temperatura, por lo que siempre deben estar
en un ambiente cálido (30-32ºC) esto se logra
poniéndoles alrededor botellas de plástico con
agua caliente envueltas en toallas o bien, un
foco de 25 watts en una caja pequeña. Después de
las tres semanas de vida ya pueden mantenerse a
temperatura ambiente. La humedad del ambiente
debe ser relativa entre 55 y 65%.
A
los recién nacidos hipotérmicos (temperatura
corporal baja) deben calentarse más de 2-3 horas
despacio a una temperatura de 36ºC, que es la
normal para un neonato, una vez alcanzada esa
temperatura, recién se comenzará a alimentar.
Después de 15 días de nacidos, los cachorros
comienzan a abrir los ojos y a tener más
movilidad, por lo que es importante que el lugar
que elijamos desde el principio para criarlos,
sea un lugar aislado de corrientes de aire, con
una temperatura estable y acceso a la
manipulación de los cachorros y limpieza del
mismo.
Revisión Clinica:
Es indispensable que un Médico Veterinario
calificado revise a los cachorros después de su
nacimiento, ya que algunos pueden necesitar
atenciones especiales. Los cachorros huérfanos
corren un alto riesgo de padecer enfermedades e
infecciones (congénitas, hereditarias o
adquiridas) ya que muchos de ellos no logran
ingerir el calostro de la leche materna en forma
natural durante las primeras 24-48 horas. En
este caso la vacunación y desparasitación en
dichos cachorros a temprana edad es de suma
importancia.
Sociabilización y seguridad
Los cachorros en crecimiento, necesitan del
estímulo físico y mental, hay que estimularlos a
comer y moverse, a comer y jugar. Es importante
que tenga una interacción con los miembros de la
casa a partir de la 5 – 6 semana de edad, por lo
que debe manejarse con cuidado, acostumbrándolo
al movimiento, ruidos, a la presencia de
personas y otros animales domésticos. Esto
permite que el cachorro se sienta seguro en su
propio ambiente y ayudará a prevenir problemas
en un futuro |