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Así como la nutrición es un factor importante
para mantener a un gato saludable, la
importancia de la misma se acrecienta durante
la gestación y la lactancia. La dieta debe
proporcionar sustancias nutritivas esenciales,
un justo equilibrio para los gatos en
crecimiento y debe preparar a la hembra para
el esfuerzo de la gestación y lactancia.
Las dietas calificadas para el mantenimiento
de adultos, para la alimentación periódica o
para prácticas terapéuticas, son generalmente
inadecuadas para la gestación y la lactancia.
Si realizamos un análisis, efectivo y real del
alimento, este debiera dar una formula
nutricional rica y balanceada en sus
componentes, que cumpla con las diferentes
etapas en la vida del gato.
La dieta debe incluir más de 1.700 calorías
digestibles por Kg. de alimento y por lo menos
30 por ciento de proteína altamente digestible
(basado en alimentos secos para gato que
contienen aproximadamente un 10 - 12 % de
humedad) Las marcas de alimento para gatos
Cat Chow Gatitos,
Cat Chow Original
y
Pro Plan Kitten,
proveen la alimentación completa que una
hembra necesita. Si una dieta de mantenimiento
se suministra antes que la hembra quede
preñada, debe cambiarse gradualmente a una
dieta apropiada para la reproducción
aproximadamente ocho días antes del parto.
Los criadores a veces creen que complementos
alimenticios son necesarios, además de la
dieta corriente, para proporcionar la
alimentación extra que las hembras preñadas y
las que amamantan precisan. Esta necesidad por
alimento extra puede ser satisfecha por una
dieta íntegra y balanceada de primera calidad.
Durante estos períodos, la hembra normalmente
comerá más para satisfacer sus necesidades
alimenticias.
Durante toda la gestación, la hembra
evidenciará un aumento de peso lento y regular
y, al mismo tiempo, su ingesta de comida
aumentará gradualmente.
Los cambios hormonales y de conducta que
ocurren durante la procreación, puede causar
períodos de mala alimentación,
sobrealimentación, o no alimentación. No es
necesario modificar la dieta durante estos
períodos cortos de hábitos alimenticios
irregulares. Sin embargo, si continúa la pobre
alimentación, o si la condición física de la
hembra comienza a deteriorarse, esta debe ser
examinada por trastornos de salud.
A medida que se acerca el parto, la hembra
puede perder su apetito. El rechazo de comida
durante la novena semana de gestación es a
menudo señal de que el parto ocurrirá dentro
de las siguientes 24 a 48 horas. Normalmente,
dentro de las 24 horas después del parto, el
apetito de la hembra aumentará poco a poco.
Lactancia
La demanda de los gatitos lactantes por leche
continuará aumentando durante alrededor de 20
a 30 días. Por lo tanto, la demanda de comida
y agua por parte de la hembra aumenta durante
éste período. La hembra puede tener que ser
alimentada dos o tres veces al día. Agua
fresca en un recipiente limpio debe estar a
mano para beber. El alimento seco debe ser
suministrado humedecido durante la lactancia,
para aumentar la ingesta de la hembra y para
estimular a los gatitos para empezar a
mordisquear alimento sólido.
Cuando tienen de tres a cuatro semanas de vida,
el interés de la hembra por amamantar decrece
y comienza el proceso del destete. La comida
humedecida en un plato poco profundo (el mismo
plato que la hembra si éste es lo
suficientemente poco profundo para que puedan
comer los gatitos) debe estar disponible para
los gatitos durante varias horas cada día. En
este período, la ingesta de comida de la
hembra decrecerá gradualmente, cuando deje de
amamantar a los gatitos, el consumo de comida
de la hembra debe estar nuevamente cerca de
los niveles de mantenimiento normales y debe
retornar nuevamente a un alimento balanceado
para gatos adultos.
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