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El tipo de cuidado dental que recibe un gato a
través de los años tiene un gran impacto en su
salud y longevidad. Los problemas dentales más
comunes que experimentan los gatos son la
consecuencia de la acumulación de sarro y
cálculos. Las partículas de comida, bacterias
y saliva pueden acumularse y adherirse a la
superficie del diente, formando una placa
suave. Si continúa la acumulación de sarro,
produce una superposición de un material tipo
tiza que forman un cálculo duro sobre la
superficie del diente. Si no se atiende este
problema, eventualmente esta acumulación puede
causar inflamación en las encías (gingivitis)
o dejar los dientes expuestos.
Si no tiene un tratamiento adecuado, los
dientes se aflojan y se caen. La infección que
resulta de estas condiciones se puede extender
a otras partes del cuerpo tales como los
riñones o las válvulas cardíacas.
Casi todos los gatitos pierden sus dientes de
leche entre las once y treinta semanas de edad.
Durante éste período, puede ocurrir que coman
un poco menos por dolor de encías. Cuando los
dientes de leche se caen, son reemplazados por
treinta dientes permanentes.
Trate de acostumbrar a su gatito a que se deje
lavar los dientes regularmente en su casa. Con
mucha suavidad, limpie la superficie exterior
del diente con una gasa y una pasta de
bicarbonato de sodio y agua. Algunos gatitos
lo dejarán, otros no. Pero, para la salud
dental de su gatito lo debe intentar. Es
necesario tomar en cuenta la importancia de
que los gatos se alimenten en su mayoría con
alimento seco, que contenga croquetas sólidas
para que ayuden en el raspado y limpieza de
los dientes.
Se recomienda hacerle chequeos dentales
regulares. Una buena oportunidad para esto es
cuando se lleva a vacunar. Realizar una
limpieza ayuda a prevenir o disminuir los
riesgos dentales. Es aconsejable anestesiar
previamente al animal para una mejor
observación del área.
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