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Parásitos
externos
Los
parásitos externos viven en la piel de los
gatitos. No sólo causan irritación, sino
también pueden alojar otras enfermedades.
Mientras peina a su gatito, examine su pelaje
para ver si detecta parásitos.
Las pulgas son pequeños insectos que se
alimentan de la sangre de los animales y crean
molestias leves o severas. Causan picazón (prurito) y,
si son ingeridas, pueden transmitir tenias.
Se requiere atacar a las pulgas con un efecto
doble para controlarlas. Se debe actuar no sólo
sobre el gatito sino también el medio
ambiente.
Debe prestar atención especial a la zona
donde duerme el gatito. Esa zona se debe
mantener limpia y debe lavar las sábanas con
frecuencia. Dentro de la casa, debe pasar la
aspiradora por las alfombras, grietas, debajo
de almohadas, tapices y en las esquinas de los
muebles tapizados. Descarte la bolsa de la
aspiradora porque puede tener pulgas. Puede
controlar las pulgas de su jardín aplicando un
insecticida específico para pulgas y
garrapatas.
Hay muchos productos para ayudar a controlar
las pulgas. Asegúrese de que en la etiqueta
diga que es seguro para los gatitos y también
para los gatos adultos. Algunos productos son
tóxicos. Lea y siga las indicaciones que están
en el producto. Su veterinario lo puede
aconsejar acerca de los productos apropiados
para controlar las pulgas de su gatito.
Las garrapatas son parásitos que chupan la
sangre, pero, afortunadamente, no son muy
comunes en todas las zonas, como las pulgas.
Normalmente se encuentran en la zona de las
orejas, a nivel interdigital de las manos y
patas, no se recomienda arrancarlas en forma
brusca ya que se pueden producir lesiones en
la piel.
Extraiga la cabeza entera y las partes de la
boca con pinzas o con los dedos. Si las extrae con
los dedos, deben estar protegidos con una
toalla de papel, papel de tisú o guantes de
goma. Tire hacia arriba con firmeza. No debe
torcer. Debe tener cuidado de no apretar,
punzar o aplastar las partes del cuerpo de la
garrapata y no lo toque si las manos no están
protegidas. Los agentes infecciosos que pueda
portar la garrapata pueden pasar a través de
la piel lesionada o las membranas mucosas.
Los piojos son insectos muy pequeños sin alas
y con garras, que sirven para que se agarren
de la piel de los gatos. Normalmente no son observables
hasta que el gato empieza a rascarse con
frecuencia.
Las garrapatas provocan picazón, molestias y
excesiva producción de cera en los oídos de
los gatos. El gato afectado sacudirá su
cabeza con mucha frecuencia, tocará sus
orejas con las patitas o se frotará contra
los muebles. Una infección causada por
bacterias es una complicación normal. De hecho,
si este no es tratado por un Médico
Veterinario a tiempo esta infección puede
transformarse en una infección bacteriana
secundaria muy severa y causar una posible
sordera.
Otros tipos de ácaros pueden causar sarna a
los gatos. Los síntomas son: pérdida del
pelo y partes del pelaje pelado con cascaritas.
Existen muchas preparaciones para curar a su
gatito de estos parásitos externos. Su
veterinario puede identificar el tipo de parásito
y recetarle el tratamiento adecuado.
Parásitos
internos
Comúnmente, los parásitos internos se llaman
lombrices. Casi todos los parásitos internos
viven en los intestinos de los gatos donde se
alimentan y reproducen. Todos los gatos deben
ser revisados por un veterinario quien puede
detectar la presencia de estas parásitos, sólo
analizando la materia fecal del gatito.
Algunos parásitos, tales como los
anquilostomas y las ascárides, pueden ser
transmitidos por la madre a sus gatitos antes
de parir o mientras maman.
Los anquilostomas se aferran a la pared del
intestino y chupan la sangre del gatito. Si el
gato está afectado severamente, puede morir en
sólo dos semanas.
Las ascárides pueden causar apatía, pérdida de
peso, inflamación intestinal y tener problemas
digestivos (diarrea, vómito).
Las triquinas pasan a través de la materia
fecal y son difíciles de eliminar. Si el gato
está afectado tendrá los siguientes síntomas:
pérdida de peso y alteración del sistema
nervioso.
Un gato mayor puede contraer una tenia si
ingiere una pulga o un roedor infectado,
pescado o carne cruda.
El síntoma más común es un gran apetito sin
aumento de peso y posible pérdida de peso.
El veterinario lo puede diagnosticar al
analizar la materia fecal. Varios medicamentos
están disponibles, pero la salud del gato y la
función de su sistema inmunológico son muy
importantes.
La giardia es una de los protozoos más comunes
que pueden tener los gatos. La infección puede
ser adquirida por contacto directo de materia
fecal que contenga los parásitos o comida y
agua contaminada. Los síntomas pueden ser
intermitentes o continuos e incluyen: materia
fecal con mal olor, que contenga mucosidad y
pérdida de apetito y peso.
Los gatos jóvenes son los que más tienen estas
graves infecciones. Su veterinario debe
analizar la materia fecal a través de
procedimientos destinados a revelar este tipo
de parásitos. Una vez establecido el
diagnóstico, se debe dar un tratamiento
específico.
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