|
Muchas
veces he escuchado decir a un futuro dueño de
perro "Quiero la misma raza que la del
perro de mi amigo. Tiene un temperamento
maravilloso y hace toda clase de trucos".
O, "Voy a tener un perro mezcla de razas.
Esos perros son mejores."
Aún con un potencial genético prometedor
o las características del perfil que busca
del perro ideal, la clase de perro que será
su cachorro dependerá en gran medida de la
manera en que Ud. lo sociabilice. Las
experiencias de un cachorro en su nuevo
ambiente son factores claves en la formación
de su personalidad y temperamento como adulto.
La socialización de un cachorro comienza
con su madre y sus hermanitos y continua
mientras se hospeda en un nuevo hogar y, para
el cachorro, en el ambiente extraño. Los
estudios de comportamiento muestran que un
período clave de socialización para los
cachorros hacia los humanos es de seis a ocho
semanas. Este es el lapso en que la madre
habitualmente desteta a sus cachorros. El
sistema nervioso del cachorro alcanza las
capacidades estructurales y funcionales de un
perro adulto. El lapso de ocho semanas
también es el tiempo en que normalmente un
cachorro es colocado en un nuevo hogar. Está
preparado para aprender y allí debería
comenzar una socialización intensiva.
Socializar a su cachorro significa
dedicarle tiempo. Darle mucho afecto y
atención. Acariciarlo y llamarlo por el
nombre elegido. Presentarlo a sus vecinos, a
los empleados de servicios como el cartero y
otras personas que vienen a su casa
periódicamente. Mostrar a sus niños como
tomarlo y acariciarlo. Socializar a su
cachorro con otros perros también es
fundamental, lo cual no significa dejarlo que
corra libremente por el vecindario. Bríndele
la oportunidad de una interacción segura y
controlada con otros perros cuyos propietarios
Ud. conozca y asegúrese que estén
inmunizados.
Mientras su cachorro explora su nuevo
ambiente, puede estar mordiendo a algunos
objetos y así dañándolos por descuido. Esto
es parte de su exploración. Si su cachorro
daña algo o tiene un accidente, no le llame
la atención o le hable de manera violenta, a menos que lo encuentre en el momento de
hacerlo. De ser así, se le debe llamar la
atención cuidadosamente. Lo único que un
cachorro aprende de un reto violento o
inoportuno es temor por su amo. Comience con
órdenes básicas "ven", "siéntate"
y "quédate". Felicítelo cada vez
que responda a sus órdenes.
Al socializar a su cachorro, recuerde que
deberá controlar los "instintos"
que cada perro hereda. Su cachorro lo probará
a Ud. y a los miembros de su familia
intentando establecer la posición dominante
como líder del clan. Todos los miembros de la
familia deberían cooperar estableciendo y
aumentando un código de conducta del cachorro.
Para ayudarlo a que entienda que debe obedecer
las reglas de la casa, debe ser coherente con
el reto y la caricia. El contacto visual y un
firme "no" usualmente evitan una
situación indeseable.
Aproveche cada oportunidad para socializar
a su cachorro. Haga de su hora de comida una
experiencia positiva acariciándolo por ser un
"buen perro" a medida que lo ubica
frente a su plato de comida en el piso. El
vínculo entre cachorro y su amo puede crearse
a través de experiencias positivas como darle
la comida.
Darle la comida puede también ayudar a
entrenar a su cachorro. Mientras lo ubica
frente a su plato de comida en el piso,
ordénele "Ven", precediendo el
nombre que le ha elegido. Esto le indica a su
cachorro una orden a la que debe obedecer y lo
ayuda a enseñarle a responder a su nombre.
A medida que su cachorro se establece en su
nuevo hogar, puede encontrar nuevas
situaciones que pueden ser estresantes para
él. Ayudar a su cachorro a adaptarse a estas
situaciones reduce los problemas futuros de
conducta. Puede descubrir que su cachorro
tiene miedo a los ruidos fuertes. Durante una
tormenta, fuegos artificiales o cuando se
encienden artefactos, como lavaplatos o
aspiradoras, juegue con su cachorro como lo
hace normalmente o acarícielo y asegúrele
que los ruidos son simplemente "cosa de
todos los días". Recompénselo con un
Beggin´s stripp de
purina por permanecer calmado
mientras se producen los ruidos.
Acostumbre gradualmente a su cachorro a
quedarse sólo. Comience con breves períodos
de tiempo de separación y vaya aumentándolo
poco a poco. Cuando no pueda observarlo, deje
a su cachorro en su jaula o en una zona donde
no pueda causar ningún daño. Ofrézcale su
juguete de huesos y/o juguete favorito para
evitar el aburrimiento.
Cuál es el potencial para socializar a los
perros que han tenido una exposición mínima
a la gente y a otros perros durante sus
primeros tres meses de vida? Las posibilidades
de transformar a ese perro en una mascota
doméstica dependen del tiempo que le ha
dedicado el dueño. Es fundamental dedicarle
tiempo y paciencia. Se puede lograr, pero no
es una tarea fácil.
Conclusión
La coherencia entre todos los miembros de
la familia al presentar un cachorro o un perro
más maduro a técnicas sociales es esencial.
Además de la coherencia, por favor recuerde
los tres palabras claves: Paciencia,
Persistencia, Caricia.
|