El consumo de agua está controlado por la
sed, el hambre, la actividad metabólica (trabajo,
gestación, lactancia, crecimiento) y el
ambiente (humedad y temperatura).
Los animales obtienen agua del agua que
beben, el líquido ingerido con los alimentos
y el agua generada de los procesos
metabólicos del cuerpo.
Se pierde agua en la orina, las heces, la
respiración y en menor grado en las escamas
de la piel, saliva y secreciones nasales. Para
las hembras en etapa de lactación, el agua
también es necesaria para la producción de
leche.
Las necesidades de agua del animal están
determinadas en gran parte por la cantidad de
alimento que consume por día. Como guía
general, los animales necesitan 1ml de agua
por cada kcal de energía. Un perro que
necesita 1000kcals por día entonces
necesitaría 1000ml de agua o aproximadamente
1 litro. Algunos animales necesitan cantidades
mayores, mientras que otros necesitan menores
por lo tanto en general se recomienda que los
perros tengan una fuente de agua fresca y
limpia en todo momento.
Fuentes de agua
Los animales obtienen el agua principalmente
al beber agua, los contenidos de agua de los
alimentos y como resultado del metabolismo de
carbohidratos, proteínas y grasas. Por cada
100kcal de energía metabolizada se produce
15g de agua. Por lo tanto, un perro que
consume 2000kcal metabolizables de alimento
por día puede generar aproximadamente entre
250 y 300g de agua.
Consumo de alimentos y agua
A medida que aumenta el consumo de alimento,
el consumo de agua por parte del animal
también aumenta. Cuando el contenido de agua
de una dieta aumenta, el animal generalmente
toma menor cantidad de agua. Por lo tanto, los
animales que consumen alimentos enlatados que
contienen aproximadamente entre 70 y 75% de
agua, por lo general tomarán menor cantidad
de agua que los animales que consumen dietas
secas que contienen entre un 8 y 12% de agua.