El primer lugar de la digestión de los
carbohidratos es el intestino delgado, donde
estos compuestos complejos se descomponen en
glucosa (un azúcar simple). La mayoría de
los carbohidratos de los alimentos para perros
se descomponen y son absorbidos como glucosa.
La glucosa es la fuente normal de energía
utilizada por la mayoría de las células del
cuerpo.
Cuando los animales consumen dietas que
contienen más carbohidratos que lo requerido,
el exceso de energía por carbohidratos se
almacena en forma de glucógeno en el hígado
y en el tejido muscular, se convierte en grasa
y se almacena en los tejidos adiposos. En los
períodos de mucho movimiento, estrés o
ejercicio, el glucógeno se descompone en
glucosa e ingresa al torrente sanguíneo donde
se distribuye a todos los tejidos del cuerpo.
Funciones
La función principal de los carbohidratos
es proveer energía. Los carbohidratos se
digieren a través de las enzimas en el
intestino delgado. La mayoría de los
carbohidratos en las raciones de los perros se
descompone y se absorben como glucosa u otros
azúcares simples antes de utilizarse como
energía.
Requerimientos
Las investigaciones han revelado que las
perras gestantes se desarrollan mejor con
dietas ricas en carbohidratos, mientras que
las perras gestantes que se alimentan con
dietas libres de carbohidratos sufren
problemas en el parto y no tienen cachorros
fuertes y sanos. Aunque no se han determinado
los requerimientos mínimos específicos para
las dietas de los perros, proporcionan una
fuente de energía preparada para ser digerida
y metabolizada.
Carbohidratos
Los carbohidratos pueden representar del 40
al 55% de las dietas secas. Una gran porción
de carbohidratos en los alimentos para
mascotas proviene de los granos de cereal.
Generalmente los granos de cereal se presentan
molidos, en copos o cocidos. Estas
presentaciones del grano mejoran la
degustación de su sabor y su digestión.
Aquí detallamos las fuentes típicas de
carbohidratos que se encuentran en alimentos
para mascotas:
- Granos de cereal
- Productos molidos
- Huevo
- Maíz
- Harina de gluten de maíz
- Leche descremada en polvo
- Avena
- Harina de avena
- Trigo
- Arroz
- Cáscara de arroz
- Cebada
- Fibra
El término fibra se utiliza generalmente
para describir carbohidratos complejos que no
son digeridos por las enzimas en el intestino
delgado de los perros. Algunas fibras pueden
degradarse parcialmente a través de la
microflora intestinal en el intestino grueso.
La fibra está conformada de
componentes importantes que se
diferencian químicamente: celulosa,
hemicelulosa, lignina, pectina y otros tales
como la goma, cera, mucílago y cutina. Estos
componentes se hallan en las paredes de las
células de los vegetales. En general, en la
medida que los vegetales tengan más cantidad
de estos componentes, más fuertes se vuelven
las paredes de la célula vegetal, es decir,
más fibrosas.
Las fibras dietarias tienen diferentes
efectos en el sistema gastrointestinal.
Algunas fibras se hinchan con agua o tienen
una alta capacidad de retención de agua (la
cantidad de agua que puede absorber por peso
sobre unidad de fibra seca hasta el punto que
ya no queda más agua libre). Una capacidad de
retención de agua alta o baja puede cambiar
el ritmo con que la dieta pasa a través del
sistema intestinal. El aumento en el volumen
dietario de alimentos ricos en fibra
contribuyen a la distensión del estómago y
hace que el animal ingiera menos calorías.
Las fibras influyen en el ritmo del pasaje de
alimentos en el intestino moderando el
vaciamiento del estómago, pero los efectos
particulares varían según el tipo de fibra,
su procesamiento y la cantidad ingerida. En
general, las fibras tienen un efecto
normalizador en el ritmo del pasaje de
alimentos a través de los intestinos,
moderando el ritmo en los animales con diarrea
y aumentandolo en la constipación. Las fibras
dietarias también moderan o reducen la
digestión y la absorción de los elementos
nutritivos, incluyendo las grasas, las
vitaminas y los minerales. Como un mecanismo
de protección, las fibras se pueden unir a
algunas toxinas y evitar su absorción en el
torrente sanguíneo.
El exceso de fibras dietarias causa efectos
perjudiciales tales como colitis, flatulencias,
aumento en el volumen y la frecuencia de
deposiciones, y disminuyen la densidad
calórica dietaria.
Diabetes
La Diabetes es una enfermedad que afecta al
metabolismo de los carbohidratos como
resultado de una inadecuada secreción de
insulina en el páncreas. Esta enfermedad se
caracteriza por un aumento en la sed, en el
apetito, debilidad, pérdida de peso y aumento
en la eliminación de orina. Esta enfermedad
no se debe a un exceso de carbohidratos sino
más bien porque el páncreas segrega poca
insulina. Los niveles bajos de insulina no
permiten que el azúcar de la sangre entre al
tejido muscular y a las células de tejido
graso donde se utilizaría para producir
energía. Esta situación implica un aumento
en el uso de las grasas para producir energía
mientras el azúcar se acumula en la sangre y
finalmente se pierde en la orina. Aunque la
utilización de grasas para producir energía
pueda parecer beneficiosa, genera subproductos
que el cuerpo no puede utilizar o descartar
con facilidad.
Los dueños de un animal diabético o de
una mascota de la que se sospecha diabetes
deberían consultar al veterinario. La
diabetes se puede manejar mediante un
tratamiento basado en insulina, una
regulación en la ingesta de alimentos y
ejercicio. En general, la dosis de insulina se
va ajustando hasta que desaparece la glucosa
de la orina. La energía dietaria y los
requerimientos de proteínas de los perros
diabéticos no son distintas de aquellos
animales que no sufren diabetes. Sin embargo,
un aumento moderado en las fibras dietarias
puede resultar beneficioso. Tal vez la
consideración más importante en la
alimentación de un animal diabético es
proporcionarle una dieta balanceada de una
manera constante y regular.
Absorción inadecuada de carbohidratos
Los carbohidratos dietarios deben reducirse
a azúcares simples por la acción de las
enzimas en el intestino antes de la absorción.
Los carbohidratos que no son digeridos
completamente causan (o se encuentran
relacionados con) un permanente malestar
gastrointestinal, incluyendo gases y/o diarrea.
El problema más común en una absorción
inadecuada de carbohidratos es una deficiencia
de lactasa que es la enzima necesaria para
desnaturalizar a la lactosa, el azúcar que se
encuentra en la leche. Los cachorros pueden
digerir la lactosa que se encuentra en la
leche, pero muchos animales adultos sufren de
distintos grados de deficiencia de lactasa. La
mayoría de los perros toleran las cantidades
pequeñas de lactosa de los alimentos para
mascotas (por ej.: leche descremada o suero
deshidratado) pero pueden tener dificultades
en la digestión de lactosa en un bowl
completo de leche fresca.