Las grasas saturadas son generalmente sólidas
a temperatura ambiente y las insaturadas son
generalmente líquidas.
La digestión de grasas es más compleja
que la de las proteínas o carbohidratos. Los
perros y gatos sanos digieren grasas con gran
eficacia, aproximadamente de 90-95%.
Requerimientos de grasas
Los perros necesitan únicamente ácido
linoléico. Este ácido graso esencial no
puede ser creado en el cuerpo y es necesario
incorporarlo en la dieta en pequeñas
cantidades. Las grasas de fuentes tanto animal
como vegetal se pueden utilizar con casi la
misma eficiencia para la producción de
energía. Sin embargo, los aceites vegetales
son la fuente más potente de ácidos grasos
esenciales para el perro.
Funciones
Las grasas desempeñan distintas funciones
en las dietas de los perros. En primer lugar,
es una fuente de energía concentrada. Por
ejemplo, una libra de maíz contiene
aproximadamente 1585 calorías mientras que
una libra de grasa animal contiene
aproximadamente 4100 calorías.
Por eso agregar un poquito de grasa suma
bastantes calorías. Las grasas también
proveen los ácidos grasos esenciales
necesarios para que los perros mantengan una
piel y pelaje sanos y sirve como portador de
las vitaminas liposolubles. Finalmente, las
grasas agregan buen sabor a los alimentos para
mascotas.
Excesos y deficiencias
Si los animales se alimentan con dietas que
contienen más grasa de la necesaria, esta se
almacena en el cuerpo dentro del tejido
adiposo o de las reservas de grasas. Si se
acumula grasa por un tiempo suficiente, los
animales se vuelven obesos. Los animales con
exceso de peso pueden correr más riesgos en
caso de complicaciones en cirugías, y en
distintas enfermedades incluyendo enfermedades
ortopédicas y diabetes.
Aunque resulta poco usual la deficiencia de
ácidos grasos, las dietas para los animales
bajas en grasas pueden finalmente causar
síntomas de carencia. Tales síntomas se
manifiestan en un pelaje seco y áspero y una
piel seca y escamosa. Una dieta sintética
completamente desprovista de grasas
sustentaría a un cachorro en crecimiento
sólo por un lapso de algunas semanas.