Los glóbulos rojos y la
hemoglobina constantemente se están
destruyendo y remplazando a lo largo de la
vida, especialmente durante el crecimiento. En
los perros, el promedio de vida de los
glóbulos rojos es de aproximadamente 110
días.
La anemia es un resultado bien conocido de
la carencia de hierro. En la anemia, disminuye
la cantidad y el tamaño de los glóbulos
rojos y se pueden producir también cambios en
el contenido de la hemoglobina. Los síntomas
característicos de la anemia son una
disminución en la proporción del crecimiento,
debilidad, y un aumento en la tendencia al
estrés o enfermedades. Pueden existir
diversas causas de anemia, pero es poco usual
que las mascotas que consumen alimentos
completos y balanceados sufran anemias.
Diversos factores pueden causar una anemia por
deficiencia de hierro durante el período de
lactancia de los cachorros. Una dieta pobre en
hierro en la madre durante el período de
gestación influye en la reserva de hierro (o
reservas) del recién nacido, pero tampoco
resulta útil suministrar suplemento de hierro
a la hembra en el período de lactancia, ya
que este tratamiento no aumenta el contenido
de hierro en la leche materna.
El hierro y el cobre junto con la vitamina
B12 son esenciales para la prevención de la
anemia en los perros. La mayoría de los
alimentos comerciales para mascotas contienen
suplementos de hierro para ayudar a satisfacer
los requerimientos dietarios, por lo tanto no
es necesario suministrar otros suplementos,
sin embargo, demasiado hierro en la dieta
puede dificultar la absorción de fósforo
mediante la formación de fosfato insoluble.
Zinc
El zinc es importante para la producción
de proteínas y el funcionamiento del sistema
inmunológico. Algunos sistemas enzimáticos
también dependen del zinc incluyendo las
enzimas que protegen las células de aquellos
daños provocados por la oxidación. El zinc
se encuentra en los alimentos naturales,
mayormente como complejos proteicos de zinc.
Sin embargo, su disponibilidad y su nivel
están presentes de una manera que normalmente
es necesario proporcionar suplementos en los
alimentos comerciales para mascotas. Se sabe
que los compuestos como los fitatos, así como
las fibras, disminuyen la disponibilidad del
zinc dietario para el animal. La absorción
del zinc ocurre principalmente en el intestino
delgado y es relativamente ineficiente con una
absorción de sólo 5 a 40% de zinc.
Es muy raro que los perros que se alimentan
con dietas balanceadas sufran deficiencias de
zinc. La presencia de dermatosis en los perros
como consecuencia de la deficiencia de zinc se
manifiesta en una piel escamosa alrededor de
los ojos, los labios, las uñas y las
almohadillas de sus patas. Se ha demostrado
que la dermatosis reacciona rápidamente a los
niveles de zinc terapéuticos en un lapso
entre una y dos semanas, pero sólo se
debería suministrar suplemento de zinc con el
consejo y luego de consultar al Médico
Veterinario.
Los perros adultos de determinadas razas
sufren este tipo de problemas, ya que no
pueden metabolizar adecuadamente el zinc
dietario.
Relativamente se considera que el zinc no
es tóxico, sin embargo el efecto más
importante de una dosis excesiva de zinc
dietario durante un período prolongado es la
disminución de la absorción de cobre y su
almacenamiento. Por lo tanto, la deficiencia
de cobre y de hierro secundario puede ser
causada por una excesiva ingesta de zinc
durante mucho tiempo.
Manganeso
Es un elemento metálico utilizado por la
industria como una aleación en acero para
endurecerlo. En el campo de la nutrición, el
manganeso es un elemento esencial para muchas
especies animales. El nombre, manganeso,
deriva del Latín y significa piedra
magnética, manganesia.
El manganeso se encuentra principalmente en
el hígado, pero también se halla en
cantidades considerables en el riñón, el
páncreas y en los huesos. Mientras que las
concentraciones más bajas se encuentran en el
tejido muscular. A pesar de que se encuentra
en el cuerpo en pequeñas cantidades, este
elemento cumple varias funciones que incluyen
el metabolismo de las proteínas y
carbohidratos y en la reproducción. Particularmente,
se piensa que el manganeso es un activador de
los sistemas enzimáticos que intervienen en
la producción de energía, la síntesis de
ácidos grasos y en el metabolismo de los
aminoácidos. En determinados sistemas
enzimáticos se pueden intercambiar las
funciones del manganeso, el cobre, el zinc y
el hierro.
Además del manganeso presente en los
ingredientes típicos de los alimentos para
mascotas, los fabricantes también agregan a
sus productos suplementos de manganeso en un
complejo de mezcla de minerales. Por lo tanto,
los alimentos completos y balanceados desde el
punto de vista nutricional contienen niveles
adecuados de manganeso. Así como sucede con
el manganeso, se sabe que un exceso de calcio
y fósforo dificulta la absorción del
manganeso desde el sistema intestinal.
Cobre
La absorción del cobre es en general mayor
(de 60 a 70%) en los animales jóvenes que en
los adultos (de 10 a 20%). Este mineral es
absorbido en el estómago y el intestino
delgado de los perros, y almacenado
principalmente en el hígado, el riñón y el
cerebro. La disponibilidad del cobre dietario
natural se reduce por los fitatos, por los
altos niveles de ácido ascórbico (Vitamina
C), por niveles considerables de calcio, zinc,
hierro y azufre, y por algunos metales
tóxicos como el cadmio, la plata o el plomo.
Existen varias razones por las cuales es
fundamental la presencia del cobre en el
cuerpo, ya que interviene en la formación del
tejido conectivo elástico y el colágeno, el
desarrollo y la maduración de los glóbulos
rojos, en las funciones antioxidantes así
como también en el suministro de
pigmentación al pelo y la lana.
Es poco común que los perros sufran una
deficiencia de cobre. Un problema específico
en el metabolismo del cobre en algunas razas
caninas puede dar como resultado síntomas de
intoxicación de cobre. Se ha demostrado que
los Bedlington terriers, West Highland White
terriers y los perros Doberman pincher sufren
de desórdenes genéticos que producen la
acumulación de cobre en el hígado. En caso
de sospechar que los perros puedan estar
sufriendo este problema se recomienda
consultar al Médico Veterinario.
Selenio
Este elemento traza es un miembro de la
familia que incluye tanto oxígeno como azufre.
Es uno de los pocos elementos nutritivos que
se identificó como una substancia tóxica
mucho antes de que se descubriera que es
esencial para los animales. Aunque se necesita
en menor cantidad que cualquier otro elemento
traza, también resulta ser el más tóxico.
El selenio funciona principalmente en
combinación con la vitamina E para actuar
como antioxidante del cuerpo.
Las plantas ricas en proteínas como los
cereales constituyen una mejor fuente de
selenio natural que las frutas y los vegetales.
Los productos que incluyen carne en los
alimentos para mascotas también se pueden
utilizar para satisfacer las necesidades para
este indicio. Es muy poco habitual encontrar
tanto deficiencia como intoxicación de
selenio en los perros, sin embargo, esto puede
suceder si la ingesta dietaria excede 2ppm (partes
por millón) durante un período prolongado.
La intoxicación se manifiesta en la pérdida
de pelo, debilidad, dolor y anemia.
Yodo
El único rol metabólico del yodo dietario
se encuentra en la producción de las hormonas
tiroides a través de la glándula tiroides.
La función principal de estas hormonas es
regular e influir las tasas del metabolismo
basal del cuerpo (por ejemplo, la velocidad en
que el animal metaboliza o quema la energía
después de comer). Sin la glándula tiroides,
o un adecuado funcionamiento de estas hormonas,
un animal puede mostrar un retardo en el
desarrollo, pérdida de pelo, aumento de peso
y debilidad extrema.
Muchos productos alimenticios naturales no
contienen suficiente yodo para satisfacer las
necesidades de la dieta de los perros. Las
formas suplementarias de yodo inorgánico en
los alimentos para mascotas incluyen ioduro de
potasio e iodato de potasio, ioduro de sodio e
iodato de calcio.