Mientras la función de algunos minerales
pueden separarse de otras, es imposible
brindarle una nutrición adecuada a un animal
sin suministrar todos los minerales en
proporciones adecuadas. Ello se debe a que los
minerales interactúan en muchos aspectos del
funcionamiento del cuerpo y su mantenimiento.
Los suplementos de cualquiera de los
minerales en particular pueden crear un
desequilibrio y posiblemente interrumpir la
salud nutricional de un animal. Los
fabricantes que elaboran los alimentos para
mascotas de buena calidad mantienen un margen
de seguridad para todos los elementos
nutritivos en la fórmula del producto a fin
de compensar cualquier pérdida durante el
proceso y almacenamiento normal y para la
variación en las necesidades de cada animal
en particular.
De ser necesario administrar suplementos,
se debería supervisar con un veterinario. Los
suplementos pueden ser también requeridos
para corregir algunas deficiencias
específicas debido a la imposibilidad que
tiene el perro para utilizar el nivel normal
de un elemento nutritivo normal.
A los minerales generalmente se los agrupa
en macro y micro nutrientes. La dieta necesita
mayor cantidad de los macro nutrientes y estos
se encuentran en mayores cantidades en el
cuerpo que en los micro nutrientes.
Macro nutrientes
- Calcio (Ca)
- Fósforo (P)
- Sodio (Na)
- Cloro (CI)
- Potasio (K)
- Magnesio (Mg)
- Azufre (S)
Micro nutrientes
- Hierro (Fe)
- Zinc (Zn)
- Cobre (Cu)
- Manganeso (Mn)
- Selenio (Se)
- Yodo (I)
El calcio y el fósforo son minerales
indispensables en la dieta de los perros y son
necesarios para un desarrollo óseo normal.
Estos minerales dan solidez a los huesos y a
los dientes, ayudan a una coagulación normal
de la sangre, a controlar el pasaje de
líquidos por las paredes de las células, y
son necesarios en el impulso nervioso. Una
carencia de calcio o fósforo, especialmente
durante el primer año de vida de un cachorro,
producirá debilidad en los huesos y/o
deformaciones en el esqueleto, por ejemplo
raquitismo. Además del calcio y el fósforo,
los huesos contienen pequeñas cantidades de
magnesio, sodio, potasio, cloro, flúor e
indicios de otros minerales.
Antes de difundirse los alimentos completos
y balanceados para mascotas, era muy común
ver casos de raquitismo en los animales
jóvenes y en desarrollo. Esta condición
ósea se encuentra relacionada a la carencia
de calcio, fósforo o vitamina D y causa
huesos blandos y mal conformados, ya que los
huesos no se calcifican o no se endurecen. Hoy
en día con los alimentos para mascotas
comerciales es muy poco habitual ver este tipo
de problemas.
Algunos propietarios y criadores de
mascotas creen que se debería agregar calcio
adicional (y posiblemente otros minerales) a
las dietas de las hembras gestantes o en
períodos de lactancia así como también a
las dietas de los cachorros en desarrollo.
Consideran que durante estas etapas de la vida
un cachorro necesita una cantidad adicional de
estos minerales. Es cierto que en esas etapas
se necesitan más minerales, pero estos
elementos nutritivos son también necesarios
en grandes cantidades durante todas las etapas
de la vida. Además, minerales adicionales
dietarios se obtienen mejor a través de un
mayor consumo de una dieta completa y
balanceada de buena calidad, más que de
suplementos individuales. Por ejemplo, a los
cachorros se los alimenta con una mezcla de
leche, cereales para bebés, vitaminas, huevos
y/o carne antes del destete. Este tipo de
dieta es costosa y lleva mucho tiempo. Pero lo
más importante es que puede llegar a no ser
una dieta completa y balanceada y estos
animalitos son más propensos a sufrir
problemas de salud durante este período de
rápido crecimiento.
Se debería incluir a la dieta calcio y
fósforo en una proporción 1,0 a 2,0 partes
de calcio por cada 1,0 parte de fósforo por
peso. Proporciones mayores a éstas pueden
resultar perjudiciales para la calcificación
de los huesos. Por ejemplo, cuando se
alimentan con suplementos (o alimentos para
mascotas que no son completos ni balanceados),
la cantidad de fósforo dietario puede
sobrepasar la cantidad de calcio dietario y
causar deformaciones óseas.
Sodio y Cloro
El sodio y el cloro se utilizan mayormente
como reguladores de fluidos minerales para
ayudar a mantener el equilibrio entre
líquidos fuera y dentro de las células del
cuerpo. El sodio ayuda a transferir los
nutrientes en las células, el desecho del
producto residual y el mantenimiento del
equilibrio hídrico entre los tejidos y
órganos. El cloro es necesario para la
formación de ácido clorhídrico (HCI) en el
estómago que ayuda a la digestión de las
proteínas.
Como hoy en día la mayoría de las
mascotas se alimentan con los productos
comerciales para mascotas, no es habitual
encontrar una dieta baja en sodio y cloro, sin
embargo puede suceder que las diarreas y/o
vómitos serios (o crónicos) prolongados
causen pérdida de sodio y cloro. Los animales
que sufren de diarreas o vómitos deberían
ser atendidos por un Médico veterinario. Proporciones
mayores de sodio y cloro a las requeridas por
los animales sanos, se filtran en gran medida
a través de los riñones y eliminados en la
orina. Es bastante improbable que se presente
una intoxicación por exceso de sodio y
cloro, ya que los animales tienen acceso a
agua potable de buena calidad.
Potasio y Magnesio
El potasio se encuentra en altas
concentraciones dentro de las células y es
necesario para el adecuado funcionamiento de
las enzimas, músculos y el sistema nervioso
así como también para ayudar a mantener un
equilibrio de líquidos a través del cuerpo.
El potasio se presenta en gran cantidad de
alimentos y no resulta habitual la carencia de
potasio en las dietas de aquellas mascotas que
se alimentan con alimentos completos y
balanceados. Como en el caso del sodio y el
cloro, la deficiencia de potasio se puede
presentar en los animales como resultado de
diarreas y/o vómitos crónicos u otras
enfermedades. La deficiencia de potasio en los
perros produce retardo en el desarrollo,
inapetencia, debilidad, pérdida de peso y
deshidratación.
El magnesio es importante como componente
estructural tanto del tejido muscular como de
los huesos, y juega un papel significativo en
muchas de las reacciones enzimáticas del
cuerpo. Algunas de las cualidades del magnesio
son comunes al calcio, potasio y sodio. El
calcio y el fósforo influyen en el equilibrio
del magnesio, ya que grandes cantidades de
calcio y fósforo disminuyen la absorción del
magnesio en el sistema intestinal.
El contenido de magnesio en los alimentos
para mascotas depende de los ingredientes y
habitualmente no se agrega en forma
suplementaria. Es improbable encontrar una
dieta pobre en magnesio en los perros sanos
que consumen alimentos comerciales para
mascotas. Las dietas tradicionales contienen
magnesio en una proporción de 0,05 a 0,2 por
ciento.