Comparado con otros grupos de nutrientes,
se necesitan vitaminas en pequeñas cantidades.
Y, a diferencia de los minerales, las
vitaminas son substancias complejas. Éstas se
clasifican en solubles en grasa (vitaminas A,
D, E, K) o en agua (vitaminas del complejo B y
del C). Las vitaminas solubles en grasa
dependen de la presencia de grasa dietaria y
la absorción normal de grasa para su ingesta
y utilización en el cuerpo. Las vitaminas
solubles en agua simplemente dependen de la
presencia del agua para su absorción.
Como muchos de los nutrientes ya tratados
aquí, las vitaminas funcionan en combinación
con otras vitaminas y nutrientes para la
alimentación de los animales. Esto hace que
sea importante el suministrar cantidades
balanceadas de vitaminas y otras nutrientes en
dietas completas. Agregar suplementos a las
dietas que ya son completas y balanceadas
puede originar desequilibrios con efectos
perjudiciales. Por ejemplo, los huevos, un
alimento que les gusta en general a los perros,
contienen una excelente fuente de proteína.
Sin embargo, agregar en forma reiterada huevos
crudos a la dieta de una mascota puede causar
deficiencia de biotina. Los huevos crudos
contienen una enzima que destruye la biotina.
Los síntomas de la deficiencia de biotina se
manifiestan en la pérdida de pelo y el
retardo en el desarrollo. El aceite de hígado
de bacalao y de germen de trigo son
considerados buenas fuentes de Vitamina D y E.
Sin embargo, el consumo de aceite de hígado
de bacalao en exceso puede suministrar más
Vitamina D que la dosis que el animal necesita,
lo que con el tiempo podría causar trastornos
en el esqueleto o en la calcificación (endurecimiento)
de los tejidos blandos. Los animales sanos que
consumen alimentos balanceados y completos no
necesitan suplementos de minerales o de
vitaminas o de ninguna otra clase. Al agregar
suplementos a las dietas correremos el riesgo
de un desequilibrio en los niveles minerales
que ya se encuentran en el alimento para
mascotas.
VITAMINAS SOLUBLES EN GRASAS
Vitamina A
La vitamina A ha sido objeto de muchas
investigaciones en los campos de la nutrición
animal y la medicina veterinaria. La vitamina
A cumple una cantidad de funciones necesarias
para la salud y el bienestar de los animales,
ya que influye en la visión normal, el
crecimiento, en la función del sistema
inmunológico y la reproducción. La fuente
vegetal de vitamina A es el beta-caroteno que
los animales tienen que convertir en la
vitamina real para que sea activa y funcione
como vitamina A. Los perros pueden aprovechar
eficazmente el beta-caroteno.
Son muy pocos los casos clínicos en que se
manifestó la carencia de vitamina A en los
perros. Esto probablemente se debe a que
pueden consumir en los alimentos para mascotas
suficiente cantidad de vitamina A. Además, los
animales pueden almacenar vitamina A en el
hígado y utilizar estas reservas durante los
períodos de un pobre consumo tales como en el
caso de enfermedades debilitantes.
Los alimentos comerciales para mascotas
contienen cantidades adecuadas de vitamina A
en los productos para perros, de allí que no
resulte necesario agregar suplementos.
Proporcionar suplementos de vitamina A en
exceso podría causar intoxicación en los
animales y provocar deformación ósea,
pérdida de peso, anorexia, y hasta la muerte.
La intoxicación se presenta cuando una
periódica ingesta excesiva supera la
capacidad del hígado para almacenar la
vitamina o cuando la dosis supera a corto
plazo la posibilidad del hígado de eliminar
la vitamina de la circulación del animal. A
fin de prevenir la intoxicación, no se
deberían administrar suplementos vitamínicos
sin la consulta o la supervisión del
Médico Veterinario.
Vitamina D
Aunque se considera que la vitamina D (colecalciferol)
es una vitamina, también se lo considera una
hormona y es una de las tres hormonas más
importantes que participa en la regulación
del calcio en el cuerpo. Sus funciones
principales son colaborar en la
mineralización ósea e incrementar la
absorción del calcio y el fósforo del
intestino. La vitamina D se puede obtener de
la dieta o a través de la piel por la
exposición a la radiación ultravioleta del
sol. Sin una cantidad adecuada de vitamina D
en la dieta, los cachorros más jóvenes
pueden desarrollar raquitismo, una enfermedad
en que los huesos no se mineralizan y
permanecen blandos o se fracturan con
facilidad.
Los alimentos comerciales para mascotas
proporcionan cantidades de vitamina D
adecuadas a fin de evitar la administración
de suplementos. Como la vitamina A, los
aceites de hígado y de pescado son fuentes
ricas en vitamina D, pero se debe tener
cuidado cuando se realza el sabor de las
dietas comerciales con altos niveles de estos
suplementos. El suministro de cantidades
excesivas de vitamina D en períodos extensos
podría provocar mineralización (endurecimiento)
de los tejidos blandos en el cuerpo como el
corazón y los riñones.
Vitamina E
La vitamina E se utiliza para describir a
una familia de componentes químicos llamados
tocoferoles derivados de la palabra de origen
griego que significa maternidad relacionando
esta vitamina con el papel de la reproducción.
También se lo conoce por su acción como un
antioxidante biológico. Los tocoferoles se
encuentran en los aceites vegetales,
particularmente en conjunción con los aceites
ricos en enlaces insaturados de las semillas,
por ejemplo, del alazor y del germen de trigo
o de soja. La falta de vitamina E en la dieta
podría producir daños a las paredes o a las
membranas de las células del cuerpo. Como
nutriente, la vitamina E funciona en
combinación con otros nutrientes (selenio, un
micro nutriente y la cisteína, un amino
ácido) como antioxidante para reducir los
daños causados a las células por la
oxidación.
Algunos tocoferoles son más activos en el
cuerpo como nutrientes que otros. La forma
alfa de la vitamina es la más activa como
nutriente, y es el compuesto que se le agrega
a las dietas para mascotas a fin de satisfacer
las necesidades dietarias de los animales.
Cuando la vitamina E se utiliza como
conservante, se agrega una mezcla de varias
formas de tocoferoles para prevenir la
oxidación de la grasa en la dieta. La forma
del tocoferol más efectiva al prevenir la
oxidación de grasas en los alimentos tiene
una actividad biológica menor y no se
considera parte del contenido nutriente de la
dieta.
No se conocen en animales intoxicaciones
por una ingestión oral de vitamina E. Los
alimentos para mascotas de buena calidad
contienen cantidades suficientes de esta
vitamina para cubrir las necesidades dietarias
del animal.
Vitamina K
La vitamina K era la última de las cuatro
vitaminas solubles en grasa que se descubrió.
Las formas más comunes de la vitamina K en la
dieta se denominan menadiona y filoquinona,
que provienen de las plantas de hoja verde y
de los vegetales. Esta vitamina funciona
principalmente como agente coagulante de la
sangre. Dado que es muy bajo el requerimiento
dietario de la vitamina K, nunca se ha
informado respecto de una deficiencia natural
o espontánea de esta vitamina. Los alimentos
comerciales para mascotas proporcionan
cantidades adecuadas de vitamina K a fin de
evitar agregar suplementos de esta vitamina.
Vitaminas solubles en agua
Las vitaminas del complejo B solubles en
agua son las vitaminas originalmente
identificadas como B1, B2, B6, B12 y otras que
se detallan más abajo. Estas vitaminas son
necesarias en pequeñas cantidades en una
dieta y son esenciales para muchas de las
funciones importantes del cuerpo. Aunque estos
nutrientes no proporcionan energía por sí
mismas, son imprescindibles para el
metabolismo de las proteínas, los
carbohidratos y las grasas, que producen
energía para los procesos del cuerpo. A
diferencia de las vitaminas solubles en grasas,
el complejo B no puede ser almacenado por el
cuerpo y por ello se debe obtener diariamente.
Resulta muy poco usual la presencia de
deficiencias de cualesquiera de estas
vitaminas en perros sanos que se alimentan con
alimentos comerciales para mascotas. Podría
presentarse deficiencias en una o más de las
vitaminas del complejo B en animales que se
alimentan con dietas caseras que no son
balanceadas o formuladas. La carencia de
algunas de estas vitaminas se manifiesta en la
inapetencia, el retardo en el desarrollo,
debilidad, pérdida de peso, y hasta la muerte.
Los alimentos comerciales para mascotas
proporcionan cantidades adecuadas de todas las
vitaminas del complejo B solubles en agua lo
que hace innecesario agregar suplementos.
Vitaminas del complejo B solubles en agua
- Tiamina (B1)
- Niacina
- Riboflavina (B2)
- Ácido pantoténico
- Piridoxina (B6)
- Biotina
- Vitamina B12
- Colina
- Ácido fólico
- Inositol
Vitamina C (Ácido ascórbico)
Esta vitamina es una vitamina también
soluble en agua y desempeña un papel
metabólico principal en el cuerpo de todos
los mamíferos que involucra la síntesis o
producción del colágeno. Mientras que el
ácido ascórbico es esencial en la dieta de
los seres humanos, otros primates y cerdos de
Guinea, los perros no necesitan esta vitamina
desde el punto de vista dietario. Por lo tanto,
una deficiencia de vitamina C conocida como
"escorbuto" es improbable que ocurra
en los perros. El suplemento de una dieta
comercial con vitamina C no sería ni
necesario ni útil