Durante
los primeros dos o tres días del período de
lactancia, el cachorro recibe anticuerpos de
la leche de su madre denominada calostro. En
el momento del destete, a las 6 u 8 semanas de
edad, esta inmunidad comienza a desaparecer.
Consecuentemente entre las 8 y 20 semanas de
edad un cachorro puede contraer cierto número
de enfermedades. En este momento el sistema
inmunológico del cachorro , puede estimularse
para crear sus propios anticuerpos. Por eso
los programas de vacunación se inician
inmediatamente después del destete. Un
programa de vacunación para su cachorro debe
ser preparado por su Médico Veterinario.
La vacunación sirve para ayudar a proteger
la salud de su cachorro contra las
enfermedades comunes y peligrosas como:
Rabia.
Es una enfermedad de origen viral, que se
transmite generalmente a través de la mordida
de otro animal con el virus y viajando por el
sistema nervioso periférico llega al sistema
nervioso central. En otras ocasiones la
enfermedad puede ser transmitida por contacto
de la saliva que contenga el virus con la piel
cortada. Las infecciones que se transmiten por
aire también pueden ocurrir en lugares
confinados tales como cuevas de murciélagos.
Todos los animales de sangre caliente son
susceptibles de contraer rabia y algunos pueden
servir como reservorios naturales del virus.
Entre estos encontramos el zorro y
mapache así como también los murciélagos.
Los síntomas tempranos pueden incluir
fiebre, inquietud o comportamiento alterado. Más
tarde, durante el curso de la enfermedad, parálisis,
temblores musculares y convulsiones seguidas
por la muerte. Ya que la rabia es usualmente
mortal y puede ser transmitida al hombre, se
requiere que los perros sean vacunados contra
la rabia.
Parvovirus y Coronavirus.
Pueden afectar a
los perros en todas las edades, pero son
particularmente devastadoras para los
cachorros. El trato inmediato por parte de un
Médico Veterinario para estas enfermedades es
esencial.
El Parvovirus es una infección común y
mortal. Fiebre, vómitos, depresión, diarrea
severa y la deshidratación puede acompañar a
la infección. En algunos casos puede causar
la muerte rápidamente, a veces en una cuestión
de horas. En otros casos, el curso puede ser más
severo, pero más lento. Los cachorros de
menos de 5 meses de edad son los más
seriamente afectados, pero la muerte puede
acontecer en grupos de cualquier edad.
El virus también puede causar una
enfermedad cardíaca fatal, miocarditis, en
todos los cachorros jóvenes.
El Coronavirus es una infección viral
altamente contagiosa del tracto intestinal.
Los síntomas incluyen vómitos, diarrea,
fiebre y deshidratación.
La transmisión de estos virus ocurre de
perro en perro vía contacto con excrementos
infectados, o también puede transmitirse por
los zapatos, ropas, canastas portátiles,
comida, tazones de agua y otros objetos.
Siga el consejo de su
Médico veterinario para el
programa de vacunación de estas enfermedades.
Advertencia importante:
Dado que el parvovirus canino puede
sobrevivir varias semanas en superficies
contaminadas debe tenerse mucho cuidado de
colocar a los cachorros donde ha habido
infección de parvovirus. Se recomienda
introducir sólo los cachorros que han sido
vacunados y sólo luego de una completa
desinfección del lugar.
Moquillo Canino
El moquillo canino es un virus que afecta
el sistema nervioso central. Los signos de
aviso pueden incluir fiebre, falta de apetito,
secreción suave de los ojos, letargo o
depresión. Estos signos tempranos pueden ser
seguidos por una severa secreción ocular y
nasal, diarrea, neumonía y convulsiones. El
virus del moquillo puede ser transmitido de un
perro a otro a través del contacto en un
medio ambiente contaminado. Generalmente el
virus del moquillo se desparrama como una
infección en el aire. Consecuentemente, la
vacunación es el único control efectivo.
Hepatitis
Hepatitis es un virus que afecta el hígado.
Es muy delicado en los cachorros, pero todos
los perros de cualquier edad pueden
contagiarse.
Los signos tempranos son similares a los
del moquillo: fiebre, pérdida del apetito,
depresión, vómitos y diarrea. Otros síntomas
incluyen una secreción ocular y nasal,
hemorragia descontrolada, moretones de la piel
o dolor cuando se presiona el abdomen. La
enfermedad se controla a través de un
programa de vacunación planeado por su Médico
Veterinario.
Laringotraqueítis
Popularmente llamada “Tos de
las Perreras” , afecta principalmente a perros
que viven en cercana proximidad. Es altamente contagiosa,
ataca el sistema respiratorio y causa o no
fiebre suave, secreción nasal y una tos seca.
En su forma más severa puede causar pérdida
del apetito, letargo y tos persistente y
expectorante, junto con secreción nasal y
ocular. Las complicaciones como la neumonía
también pueden ocurrir. Se requiere un
tratamiento veterinario.
Numerosos agentes han sido implicados como
posibles causas: es posible que su Médico
Veterinario
vacune contra tres de los componentes de esta
tos. Las tres vacunas son para gripe,
bordetella canina y adenovirus.
Leptospirosis
Leptospirosis es una enfermedad infecciosa
aguda que se extiende en contacto con la
saliva o secreciones urinarias o nasales de
animales infectados. Los primeros síntomas
incluyen fiebre, dolor muscular, deshidratación,
pérdida del apetito y vómitos. Dentro de uno
o dos días del comienzo de los primeros síntomas,
la temperatura baja considerablemente, la
respiración se torna difícil y se observa
rigidez particularmente en los miembros
posteriores. Para el control, debe seguirse un
programa de vacunación.